El estrés infantil: señales que los padres no siempre notan (y cómo acompañarlo)
A veces el estrés en los niños no se ve como en los adultos. No siempre lloran, hablan o se quejan; muchas veces su cuerpo y su conducta son los que hablan por ellos.
Desde las neurociencias sabemos que cuando un niño está estresado, su cerebro está en modo “alerta”, y necesita sentirse seguro para poder calmarse.
Y desde la teoría del vínculo, entendemos que la presencia emocional del adulto es la herramienta más poderosa para ayudar al niño a volver a la calma.
Señales de que tu hijo(a) podría estar estresado(a):
- Irritabilidad, llanto fácil o rabietas más frecuentes.
- Dolores de cabeza o de estómago sin causa médica clara.
- Dificultad para concentrarse o aumento en la ansiedad por separarse.
- Comportamientos regresivos (volver a hablar como más pequeño, pedir dormir contigo, etc.).
- Cambios en el sueño o el apetito.
Aquí te comparto, 5 maneras prácticas de ayudarlo a regularse y fortalecer el vínculo: podría estar estresado(a):

1. Valida su emoción sin intentar “arreglarla” enseguida
Un “sé que fue difícil para ti” activa el sistema de calma del cerebro más que cualquier sermón o consejo.
2. Haz pausas de conexión
Dedica 10 minutos diarios sin distracciones para jugar, conversar o simplemente estar juntos. La conexión diaria recarga su seguridad emocional.
3. Usa el cuerpo para calmar el cuerpo
Respirar juntos, saltar, ofrecerle un masajito, estirarse o usar una manta pesada ayuda a liberar tensión física y bajar la activación del sistema nervioso.
4. Ponle palabras a lo que siente
Nombrar las emociones (“parece que estás frustrado”) ayuda a integrar los dos hemisferios del cerebro y a recuperar el control emocional.
5. Modela calma
Los niños no aprenden autorregulación por lo que decimos, sino por cómo nos ven regularnos. Si tú respiras, tu hijo también aprenderá a hacerlo.
Recuerda:
En Feelings and Beyond acompañamos a las familias a comprender las emociones de sus hijos desde un enfoque basado en el vínculo, la neurociencia y la crianza consciente, para que el hogar sea un espacio Seguro de calma, conexión y crecimiento emocional.
Si notas que tu hijo está más sensible, irritable o ansioso, podemos ayudarte a entender lo que su comportamiento está comunicando y cómo guiarlo con empatía.
Agenda una cita con uno de nuestros terapeutas infantiles y da el primer paso hacia un hogar más regulado y conectado.
